Las letras latinoamericanas tuvieron una jornada para olvidar. En menos de 24 horas murieron dos de sus principales representantes, uno chileno, otro brasileño: Luis Sepúlveda y Rubem Fonseca.

Primero, se confirmó el deceso de Rubem Fonseca. De acuerdo con medios de Brasil, el autor de El Cobrador falleció a causa de un paro cardíaco. El retratista de Río de Janeiro contaba con 94 años, estaba a unas cuantas semanas de llegar a los 95.

Rubem Fonseca fue uno de los más destacados cuentistas de la literatura brasileña. Reconocido por una narrativa avocada a lo detectivesco, lo cual lo llevó a ser emparentado con Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Homes… aunque en el caso de Fonseca, con un tono mucho más crudo y oscuro. De ahí que su obra, así como aquella que nació bajo su influencia, fue denominada como “brutalista”.

Adiós a Luis Sepúlveda

Horas después de darse a conocer la muerte del escritor brasileño, se confirmó el fallecimiento del chileno Luis Sepúlveda. Éste a causa del gran mal que ha terminado con la vida de miles en el mundo: el COVID-19.

Desde hace aproximadamente un mes se había informado del padecimiento de Sepúlveda. De acuerdo con El Paísel escritor chileno fue diagnosticado con COVID-19 el pasado 25 de febrero, luego de participar en un festival literario celebrado en Oporto, Portugal.

Desde entonces, Luis Sepúlveda estuvo internado en el Hospital Universitario Central de Asturias. Según las autoridades locales, el autor de Un viejo que leía novelas de amor es considerado el primer caso reportado en Asturias. Aunque hace unas semanas se encontraba estable, recientemente su condición se fue deteriorando hasta llegar al triste desenlace dado a conocer por diversos medios internacionales.

Autor de obras como Crónicas de Pedro Nadie, Historias Marginales El Juego de la Intriga, Luis Sepúlveda fue también reconocido por su labor activista en apoyo del gobierno socialista de Salvador Allende (1970-1973).