«Este poema no es un spoiler 

es un tren de versos que se filman

en los párpados y en la temperatura de una sala de cine, 

de unas crepas, café, hot dog, palomitas y té helado

Este poema no es un guion de cine 

porque no busca contar nada 

más que recordar el murmullo en la pantalla 

y la imagen de la luz en una página

Este poema no es un personaje 

porque no genera conflicto sino memoria 

no hay acción, causa o efecto

quizá meras descripciones y sutiles cambios del ser (…) 

– Fragmento del poema «Filmin latino» del escritor queretano Rafael Volta.

‘Rafael Volta’ nació hace 43 años en la ciudad de Querétaro, describe como uno de sus objetivos personales escribir una obra que perdure, y las puedes encontrar en rafaelvolta.hotglue.me 

«Me paro como entre 6 y 7 de la mañana, a veces primero me lavo la cara y los dientes, y luego luego empiezo a escribir algo diez minutos seguidos, o a veces, si no siento mucho esa pulsión de escribir, después de lavarme los dientes y la cara empiezo a leer, siempre empiezo leyendo poesía; ahorita estoy leyendo Prístina y Última Piedra, estoy releyendo la Biblia de una manera literaria desde la página uno hasta la última, se me hace un libro fundamental; continúo leyendo hasta las 8 de la mañana hago rutina de yoga, terminando sigo preparando clases y leyendo más, así es mi día”.

Y hoy comparte con SOCIALES 3.0 la rutina que forma parte del día a día, su pasión por la escritura y la música que siempre ha estado presente en su vida.

“Lo que más disfruto de la escritura es el hecho de crear algo que no estaba antes, o intentar decirlo de una forma diferente a como las conocíamos desde que se inventó la escritura, es un intento quizá vacuo o una ilusión de emprender semejante aventura pero por eso me gusta el acto creativo”.

Así que nos cuenta cómo es que comienza su curiosidad por leer y posteriormente a realizar sus propias creaciones literarias, qué es lo que lo motiva, inspira y hace que hoy se encuentre entre los escritores contemporáneos  queretanos más destacados.

«El recuerdo más temprano que tengo es de cuando estaba en primaria gané un concurso de pensamientos tema libre, que se trataba de un concurso de poesía infantil en la escuela Vicente Guerrero en el año 1984, y desde entonces la literatura ha estado presente, aunque tenía pocos libros en casa y mi familia no estimulaba tanto eso sino sólo lo que te daban en la escuela, fue hasta el 2013 o 2014, que me empecé a meter a talleres literarios en la ciudad con autores locales, y después ya lo quise hacer más formal, y me fui a estudiar un diplomado en la Escuela de Escritores Sogem, tomé ese diplomado me gradué y obtuve ese título, pero un título no te hace escritor”.

«Lo que te hace escritor es tener una obra, ya sea publicada o no, o acumular una obra; entonces cuando estuve de regreso en la ciudad comencé a intentar publicar los libros que ahora afortunadamente han salido, entonces digamos que profesionalmente comencé en el 2014 y mi primer libro salió hasta el 2018 (The Q Horses. Herring Publishers. Dramaturgia)». compartió el también Profesor de Dramaturgia y Poeta, Rafael Volta.

Recuerda que durante su infancia la educación que recibió en escuelas públicas fue muy deficiente en cuanto a lecturas y literatura, sin embargo siempre le fue bien en los estudios destacando en los concursos de la institución, gracias al empeño y dedicación que él invertía por su propia cuenta, teniendo un gran aprovechamiento escolar.

Perteneció a la generación 2014- 2016 de la Escuela de Escritores Sogem, en la que por dos ocasiones fue nombrado ganador al mejor alumno de su generación, se graduó con mención honorífica de la Maestría de Ciencias de la Manufactura por el ITEMS Campus Querétaro, también fue seleccionado como crítico teatral para la 39 Muestra Nacional de Teatro 2018, con «La voz del campo» obtuvo mención honorífica en el concurso de Cuento Ignacio Padilla; entre muchos reconocimientos más que ha ido acumulando a lo largo de su carrera.

«Siempre he creído que la curiosidad de cada persona es lo que lo motiva a explorar diversos campos, es una manera de verlo pero otra manera también es  que quizá encontré mi vocación tarde pero eso no importa, es mejor encontrarla tarde a no encontrarla. Hoy estoy plenamente satisfecho cuando leo mis cuentos o poemas, y en una de esas me gusta algo que escribí y hasta me dan ganas de darme a mí mismo un aplauso y ya, con eso ya estás del otro lado y pues es una satisfacción interior» aseveró.

«El confinamiento fue una prueba de fuego para saber si yo realmente era un escritor de verdad, para mí si a pesar de eso yo seguía escribiendo y leyendo entonces sí lo era, y fue así como que mi caída de veinte que yo tuve durante el confinamiento, porque uno está más preocupado por el ingreso por el dinero, pero a pesar de que existían y existen esas preocupaciones, salí victorioso»

De igual manera extiende una cordial invitación a la sala de lectura que se encuentra en el lobby del bar Zeppelin Music Factory, la cual está especializada en poesía, ciencia ficción y terror, la cual fue impulsada por el APOYARTE 2 2020; y que también cuenta con la sección de la Biblioteca personal del reconocido y querido escritor Luis Alberto Arellano.

Zaira Montoya/Sociales 3.0