Ciudad de México, 04 abril de 2021.- Rechazado por una gatita, Pepe Le Pew se apunta a la cabeza con una pistola, se despide con la mano y dispara… pero es sólo un truco para hacerla salir de su escondite. «Fallé, por suerte para ti», le dice cuando la tiene entre sus brazos al final del episodio.

Los clips cómicos del zorrillo de Looney Tunes parecen haber pasado de divertidas caricaturas a situaciones donde la sociedad de hoy, marcada por la violencia contra la mujer, ve incesante acoso sexual.

También se cuestiona a Speedy Gonzales por estereotipar a los mexicanos como flojos; a exitosas películas de Disney por el racismo en su representación de asiáticos y pueblos originarios, así como a la película Vaselina, por exhibir masculinidad tóxica.

«Hoy hay una relectura de materiales y personajes a la luz de lo que sabemos de una sociedad más consciente de otras realidades. Es una recepción crítica más desarrollada y es buena, pero hay que entender que estamos criticando otra sociedad.

«Los productos culturales no nacen de cero, son parte del contexto cultural de una sociedad que produce ese tipo de mensajes. Hacer una crítica a los personajes nos obliga a hacer una crítica a nuestros discursos sociales», explicó, en entrevista, Diana Marenco, maestra en comunicación por la UNAM.

La catedrática, especializada en análisis del discurso y semiótica, hace la distinción entre una opinión, que cualquiera puede ventilar en redes sociales, y una crítica o análisis, donde un contenido debe entenderse en su época.

«Pepe Le Pew representa la realidad del Don Juan del barrio, pero también está en las películas de Pedro Infante, en la literatura, teatro, cine. Forma parte de uno de cientos de contenidos de su época que hablaban de lo mismo.

«Brozo también es una representación de la sociedad. A él no se le ocurrió la idea innovadora de tomar a una mujer semidesnuda y usarla como tapete en su papel de objeto sexual; está en la publicidad», dijo la docente.

Con información de Reforma.