Nuevo Orden, película mexicana del director Michel Franco, se coronó con el Leoncino de Oro, galardón que entrega un jurado de jóvenes, en la edición 77 del Festival de Cine de Venecia. Protagonizada por Diego Boneta, Naian González Norvind, Mónica del Carmen y Dario Yazbek Bernal, la película narra las desigualdades y los conflictos políticos y sociales de su país para advertir que compuesto por extremismos está por imponerse en el mundo.

Con el título Nuevo Orden, el filme de Michel Franco resulta una metáfora de México y del mundo moderno, azotado por las diferencias sociales, el racismo, ricos y pobres. La cinta del realizador mexicano también es una de las favoritas para llevarse el León de Oro, el premio más importante que se concede en la Bienal de Venecia.

De qué trata ‘Nuevo Orden’​

Con escenas impactantes y brutales, entre asaltos, violaciones, ejecuciones, torturas, chantajes y corrupción, la película inicia con la opulenta fiesta por la boda de una pareja de clase alta de Ciudad de México, entre invitados, regalos, camareros y domésticos que atienden.

El asalto de una legión de personas desesperadas que masacran a los invitados, es también el inicio de una insurrección en las calles que termina en un violento golpe militar. El asalto de una legión de personas desesperadas que masacran a los invitados, es también el inicio de una insurrección en las calles que termina en un violento golpe militar.

Una película distópica: Michel Franco apunta al León de Oro

«Nos merecemos ese buen susto», confiesa en una entrevista a la AFP Franco, de 41 años, representante de la nueva generación de realizadores mexicanos, premiado en varias ocasiones en Cannes, pero que por primera vez compite en Venecia con la única cinta en español seleccionada entre las 18 en concurso. 

Después de títulos como Después de Lucía, Chronic o Las hijas de Abril, el cineasta retrata con Nuevo orden una sociedad al borde de explotar, violenta, cínica, solidaria y hasta ingenua.

El filme, con imágenes feroces y sangrientas, camiones con cadáveres y patios de tortura, advierte al espectador sobre el nuevo fascismo que está por imponerse. «Es una película distópica para decir: ‘no lleguemos a eso'», explicó.