¿Qué poder tiene una foto que nos puede hacer reír, llorar, viajar sin movernos de lugar y reconocer realidades que muchas veces parecen tan lejanas a las nuestras? Hoy recorreremos estos instantes encapsulados en el tiempo por la lente, talento y visión de la fotógrafa Bianca Hernández, quien desde Querétaro comparte su postura ante la importancia de estos espacios de expresión habitados por mujeres.

«La presencia de las mujeres en los espacios de expresión ha servido para que todo el mundo sepa como piensa, como vive, como sueña, como siente, como ama una mujer; y todo eso es a través de sus expresiones, del arte, de la música, de la fotografía», afirma.

Bianca perteneció a la generación 2012- 2014 de la Escuela Activa de Fotografía, también estudió Artes Audiovisuales para la Expresión Fotográfica, trabajó como reportera gráfica en el periodico El Universal Querétaro, y actualmente es fotógrafa en la Secretaría de Desarrollo Social del Estado de Querétaro, entre otras áreas que ha destacado.

Desde que comenzó sus estudios soñó con poder hacer fotoperiodismo que es a lo que actualmente se dedica «Lo que más disfruto es poder captar lo que veo lo que siento, lo que vivo día a día, los lugares a los que viajo, la comida que pruebo, el poderme sentar con diferentes personas y que me cuenten sus experiencias de vida, anécdotas y consejos, eso es de lo que más disfruto de ser fotógrafa».

De igual manera asegura que «La fotografía es sin duda una herramienta que ha servido de protesta política, de denuncia y también ha funcionado para cambiar y para darnos cuenta de muchas cosa que a lo mejor no imaginábamos, inclusive para los políticos se ha vuelto una herramienta y una forma de hacer política».

En estos últimos meses la vida de la fotógrafa Hernández ha tenido muchos cambios, uno de ellos y por mucho el más importante es su primer maternidad que ha estado acompañada de momentos hermosos pero también reflexivos y de mucho aprendizaje «Desde que soy mamá ha cambiado todo no sólo mi forma de vida, mi forma de trabajar, de pensar, de sentir, reflexiono mucho sobre todo lo que viven y se enfrentan las mujeres como mamás, porque era algo que sabía que existía pero que no me había tocado enfrentar, y sí es bastante el cambio que una vive»

«Me gustaría empezar a fotografiar a mujeres embarazadas a bebés, en cuestión de fotoperiodismo me gustaría empezar a fotografiar a más mujeres y empezarlas a empoderar a través de mis imágenes».

Su deseo como artista es que por medio de una imagen  trascienda la realidad que vivimos «Así como tiene esos amaneceres, esos atardeceres, sus sabores, sus colores, pues también tiene su lado real y cruel, y eso es lo que quiero marcar».

«El mensaje que les quiero dejar a las mujeres es que nunca dejen de luchar de soñar, de creer, de sentir que todo el tiempo estén buscando su centro su fortaleza, su forma de ser, lo que a ellas les guste, que nunca se queden calladas que se abracen, que se amen, que rían, que no se dejen cambiar, y si van a cambiar que sea porque ellas quieren y porque ellas así lo desean y que sea para siempre ser una mejor versión de sí mismas, que se conecten con la gran madre y que se reencuentran consigo mismas y con su poder femenino que tanto nos has sido arrebatado» , concluyó.

Zaira Montoya / Sociales 3.0