Querétaro, Qro., 11 de julio de 2022.- Querétaro no solo es un hermoso sitio, con calles y lugares coloridos que crean un ambiente único, también entre sus historias se encuentran leyendas que han traspasado a lo largo del tiempo. En esta ocasión te contamos del «El Agujero del Diablo”, que sucedió en el ahora Ex-Convento de San Francisco.

Hace mucho tiempo, en el Convento de San Francisco, (hoy Museo Regional) permanecían los jóvenes seminaristas que estudiaban para ser sacerdotes, entre ellos había uno que era de los más destacados. Una mañana, cuando fueron todos a misa, este joven sintió que alguien lo miraba, al voltearse vio que era una mujer bellísima y joven, pero como él había decidido entregar su vida a Dios, no podía pensar en ninguna mujer, así que decidió rezar durante toda la tarde, para olvidarla.

Al día siguiente cuando fueron a misa, el muchacho volvió a sentir esa mirada penetrante, la misma muchacha. Al terminar la misa, fue con su confesor a pedir ayuda, el cual le dijo que se trataba del demonio, que intentaba alejarlo de Dios. Esto causó que el joven seminarista decidiera no asistir a misa al día siguiente y quedarse a rezar en su celda. 

Por la tarde sus compañeros decidieron ir a verlo y este les dijo que todo estaba bien, pero en la noche, al estar rezando, de pronto escucho ruidos, vio la silueta de la misma muchacha plasmada en la pared, pero ahora se desprendía poco a poco, para después irse convertirse en una mezcla de alguna especie de bestia y un hombre.

El seminarista comenzó a rezar bastante, tanto que sus compañeros al darse cuenta intentaron abrir la puerta pero esta parecía bloqueada, todos ellos comenzaron a seguir el rezo en voz muy alta, hasta que finalmente se dio una tremenda explosión, que impulsó a la bestia a salir por el techo. Gracias a su fe, el demonio había sido derrotado, al salir de la celda dejó un enorme agujero en el techo. A ese agujero ahora se le conoce como «El Agujero Del Diablo».

Esta leyenda es una versión de «La Celda de Satanás» que le narró Don Germán Patiño al escritor y abogado Don José Guadalupe Ramírez Álvarez, misma que aparece publicada en la página 41 de su libro «Leyendas de Querétaro».

MariLu Meza/Sociales 3.0