Querétaro, Qro. 10 de mayo de 2020.- ¿Qué sería del 10 de mayo sin un mariachi? Eso nos preguntábamos en años anteriores y era casi imposible imaginarlo, pero hoy, a causa de la pandemia del COVID 19 y las medidas de sana distancia las celebraciones para el Día de las Madres han cambiado radicalmente, ante el llamado de quedarse en casa y evitar contagios.

Siri Pérez, representante del Mariachi Perlar, habla desde la perspectiva de los músicos y de cómo de un momento para otro, uno de los días más esperados para trabajar sin descanso y tener un desahogo económico simplemente no llegó.

Narra que la gente duda en contratar sus servicios por todo lo que se dice en radio y televisión.

«Nos ha perjudicado mucho la pandemia, en esta ocasión hicimos dos serenatas anoche y hoy en la mañana otra”.

Cuenta que esto es algo completamente distinto y «ni se nota que es 10 de mayo”, pero a pesar de todo, en los pocos eventos para los que los contratan, en serenatas privadas, mantienen todas las medidas de distanciamiento.

“Nos dejan afuerita o  vamos a lugares donde hay más espacio”, señala.

Recuerda cómo ocurrió el inicio de la Jornada Nacional de Sana Distancia y cómo poco a poco el trabajo fue reduciendo en cuanto a la carga laboral.

”Fue bajando poco a poco, los sábados que espera uno para trabajar ya no nos hablaban, nos cancelaron y ya no había nada”.

Además, afirma que entre ellos han tenido que ayudarse, incluso en comprar despensa para ayudar a los integrantes más desprotegidos y hacen un llamado a que no los dejen en el olvido en plena pandemia, pues también ellos se quedaron sin una fuente laboral estable.

“Necesitamos el apoyo de las autoridades, como todo México, por que uno tiene que pagar gastos”, 

Ángel Rodríguez/Sociales 3.0