Querétaro, Qro., 5 de enero de 2020.- El sector del entretenimiento ha sido duramente golpeado por la crisis que ocasionó el COVID-19 en Querétaro durante 2020, pues afectó en un cierre que se prolongó por seis meses; ahora, un nuevo ‘golpe’ se presenta, con la extensión del “Escenario C” que inició durante las temporada decembrina, y ahora podría ser fatal para algunos establecimientos.

Fue este lunes 4 de enero cuando se determinó por parte del Comité Técnico de Salud que estas medidas vigentes se extenderían buscando prevenir que aumente la ocupación hospitalaria en la entidad.

Antreros, casinos, cines y teatros han sido los sectores afectados, por ser considerados actividades no esenciales, tan solo los antreros han perdido un estimado de 300 millones de pesos durante marzo a octubre, que se les permitió la reapertura. Esta cifra fue dada a conocer en el último trimestre por Emilio Lugo, presidente de la Asociación de Empresarios y trabajadores de discotecas, bares y entretenimiento, causando una afectación a un aproximado de 400 negocios, a causa de pagos de renta, nóminas de empleados y renovaciones de trámites regulatorios, causando el cierre de establecimientos; fue el mismo Emilio Lugo el que en días pasados aseguró que la no reapertura durante el inicio de este año “sería mortal” para este sector, buscando conciliar y buscar una reapertura, implementando la aplicación de test rápidos de detección de COVID-19.

En el caso de los casinos en Querétaro, los cuales también fueron cerrados desde el pasado 20 de diciembre también tienen afectaciones, ya que el cierre implica que los empleados que reciben propinas dejen de percibir este ingreso, afectando a las economías familiares que dependen de estos centros de trabajo

En cuanto a los cines, pese a que no se ha registrado un nuevo cierre de complejos a causa de la entrada en vigor del “Escenario C”, un total de 12 complejos tuvieron que cerrar sus puertas en el país, según cifras de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (CANACINE)

Cinépolis tuvo que cerrar las puertas del complejo de Pabellón Campestre, en la capital queretana, llegando a desmantelarlo por completo.

Las medidas continuarán hasta el próximo 18 de enero, y con la espera de que las afectaciones económicas sean dadas a conocer por el sector del entretenimiento y sus representantes.

Ángel Rodríguez/Sociales 3.0