Querétaro, Qro., 30 de julio de 2026.- Cada 30 de julio se conmemora el Día Mundial del Bordado, una fecha destinada a visibilizar y valorar una de las manifestaciones artísticas y artesanales más antiguas de la humanidad, la cual va más allá de lo ornamental para convertirse en un lenguaje visual que resguarda la memoria colectiva y la identidad cultural de los pueblos.
El bordado es considerado una disciplina del arte textil que consiste en la ornamentación de telas u otras superficies mediante el uso de hilos y agujas. A través de diversas puntadas, relieves, texturas y colores, esta práctica permite plasmar desde iconografías sagradas y motivos de la naturaleza, hasta crónicas cotidianas.
A lo largo de la historia, las herramientas del bordado han servido como un vehículo de expresión artística, resistencia cultural y transmisión de saberes comunitarios que pasan de generación en generación.
Además de su valor estético, el bordado fomenta la paciencia, la precisión y el trabajo minucioso, siendo un pilar económico e identitario para miles de familias en diversas partes del mundo.
En Querétaro, esta tradición textil encuentra una de sus expresiones más finas y emblemáticas en la randa, un complejo trabajo de aguja e hilo que requiere horas de dedicación. A la par de la iconografía presente en los trajes y tenangos elaborados en la zona serrana y el semidesierto, las manos artesanas de la entidad mantienen viva esta herencia cultural, demuestra que cada puntada es un puente entre el pasado, la enseñanza presente y la preservación del patrimonio local.
MariLú Meza / Sociales 3.0











