Foto: Especial
Querétaro, Qro., 6 de septiembre de 2026. El 6 de septiembre de 1997, la ciudad de Londres y millones de espectadores alrededor del planeta se paralizaron para despedir a Diana Spencer, princesa de Gales, en un multitudinario servicio funerario tras su trágico deceso ocurrido una semana antes en un accidente automovilístico en París.
La ceremonia dio inicio en el Palacio de Kensington y avanzó en un cortejo por las calles de la capital británica hasta llegar a la Abadía de Westminster. El féretro, cubierto con el estandarte real, fue acompañado durante la procesión por sus hijos, los príncipes Guillermo y Enrique de 15 y 12 años en ese momento, junto a su padre y familiares cercanos.
Alrededor de un millón de personas se congregaron en las avenidas londinenses para presenciar el trayecto, dejando un tributo floral que superó las 10 mil toneladas a lo largo de la ciudad.
El servicio religioso congregó a más de 2 mil invitados dentro del templo, entre los que destacaron figuras de la política y el entretenimiento internacional como Nelson Mandela, Margaret Thatcher, Luciano Pavarotti, Elton John, Tom Hanks y Steven Spielberg.
Uno de los momentos más memorables de la jornada estuvo a cargo de Sir Elton John, quien interpretó una versión adaptada de “Candle in the Wind”, reescrita como “Goodbye England’s Rose” en homenaje a la “princesa del pueblo”.
La transmisión televisiva en directo alcanzó una audiencia global estimada en 2 mil 500 millones de personas, consolidando este funeral de Estado como uno de los acontecimientos con mayor impacto mediático y social de finales del siglo XX.
Marilú Meza / Sociales 3.0











