Una de las muertes por COVID-19 que conmocionó a la música latinoamericana fue la de Yoshio, quien de haber sobrevivido ya no hubiera podido cantar; así lo dio a conocer su esposa, Marcela Hernández, quien declaró que de haber superado la enfermedad estaría pegado a un tanque de oxígeno.

Además adelantó que se espera que le realicen un homenaje digno, cuando todo esto pase, y afirmó que se grabó un disco que era el último que publicaría, al lado de su hija.

Lo anterior fue revelado al periodista Javier Poza en Fórmula, donde la viuda del cantante narró que fueron 11 días de lucha y de deterioro físico a causa de la enfermedad.

En Instagram, el cantante solía compartir fotos al lado de su esposa, como en la que celebró 26 años de estar juntos en plena pandemia, lo que catalogó como un aniversario «diferente».

En dicha entrevista Marcela narró como fue la última despedida, donde le dijo que «si Dios se lo tenía que llevar está bien, que se fuera tranquilo».

Ángel Rodríguez/Sociales 3.0