Ciudad de México, 25 julio de 2021.- Lucía Méndez comenzó el tour con Las Divas – Manoella Torres, Dulce y Rocío Banquells y ella – de forma desafortunada, pues durante una de sus primeras fechas en El Paso, Texas, la también actriz trató mal a uno de sus maquillistas, Caleb Campos, quien acusó a la famosa de ser una persona déspota y grosera. 

 “Ayer empezó su tour Lucía Méndez en El Paso con Las Divas, que eran Lucía Méndez, Manoella, Rocío… Son 4 artistas. Nos preguntaron que si podíamos hacer maquillaje y hacerlo gratis. (…) Y esta actriz, Lucía Méndez, me trató… Empezamos platicando, todo bien, y al momento de secarle el cabello, de: ‘Ay niño, me duele’, empezó con una actitud muy fea», confesó el profesional en una transmisión en vivo en su Instagram.  

Luego, Caleb señaló que la famosa le pidió ser maquillada en el baño porque le gusta verse en el espejo: «Le dije que sí, no pasa nada, vamos al baño; puse la silla con suficiente espacio enfrente del lavabo y ella agarra la silla y se sienta directamente frente al lavabo, y entonces le dije: ‘Tenemos que hacer la silla un poco para atrás, señora Méndez, porque tengo que caber para maquillarla de frente, porque de lado no puedo’. Y me dice: ‘Pues deja de comer tamales, así sí cabes'».

«Me molesté. Mi asistente, que estaba conmigo, me volteó a ver. Lo hice gratis por el amor al arte, porque me encanta lo que hago… Mi hermano y yo somos maquillistas, él es fotógrafo He hecho a varia gente en televisión y nunca me habían tratado así… Me dijo gordo», señaló el maquillista.   

Asimismo, Caleb contó que Méndez humilló a El Paso diciendo que «es una ciudad muerta, que todo está solo, que qué feo, que la comida está fea, que el guacamole está feo. Empezó a insultar todo El Paso y yo: ‘Mire, señora, aquí le estamos dando dinero para que venga a cantar aquí’”. 

«Me dijo: ‘Tú no sabes maquillar y me tienes que hacer caso’. (…) Le dije: ‘Usted no me va a insultar: aquí está el lápiz, aquí la brocha; si usted gusta, usted hágalo’. Le dije: ‘Señora Méndez, déjeme hacer mi trabajo’, Empecé a hacerle maquillar y empezó a cantar, con los ojos cerrados, no me dejaba maquillar, le pedí que se relajara, entonces me dijo: ‘Ay muchachito, tienes que hacer las cosas cuando uno te pide que hagas las cosas’. Te juro que iba a mandar a esa señora a chingar a su madre”, dijo Caleb. 

«Es una señora grosera, déspota; aunque me estuvieran pagando, nadie merece que lo traten así», agregó. 

Con información de Milenio.