La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo, el martes 19 de octubre de 2021, la denominada ficha roja de la Interpol y con ello la colaboración de autoridades de más de 195 naciones que participan en esta organización internacional, para la búsqueda y localización de Víctor Manuel Álvarez Puga y a su esposa, Inés Gómez Mont.

La pareja está acusada de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita por casi 3 mil millones de pesos y por defraudación fiscal.

Días antes de que se emitiera la ficha roja, Gómez Mont compartió, por medio de su cuenta de Instagram, que tenía mucho temor de ser detenida, al asegurar que querían encarcelarlos en una prisión de máxima de seguridad.

“Cómo lo anticipé en un comunicado anterior he sido informada que autoridades están solicitando más órdenes de aprehensión en mi contra. Ahora por asuntos fiscales por los que ya tenía acuerdos conclusivos con el SAT y PRODECON. Estos abusos se suman a los reportados ayer y hoy miércoles por la mañana en la prensa, que revelan la persecución de mala fe de la que mi esposo y yo somos objeto”.

La conductora de televisión destacó en el comunicado tres puntos reportado por la prensa.

“Destacó tres puntos reportados por la prensa. Primero, que el Procurador Fiscal, el señor Carlos Romero Aranda, inició un procedimiento penal en nuestra contra, aún y cuando no tenía facultades legales para hacerlo. No estaba autorizado legalmente. De ese tamaño su sed de persecución en nuestra contra.

Segundo, el 10 de septiembre de 20 21, autoridades (desconozco cuáles) le mintieron a la prensa y el público diciendo que existía una orden de aprehensión en nuestra contra. Simplemente no había tal orden en esa fecha. Pero al parecer era más importante para esas autoridades que yo fuera juzgada y condenada en el foro de la opinión pública.

Tercero, el juez Zeferín Hernández, quién era consciente de la calumnia, días después se convirtió en un cómplice y emitió la pretendida orden de aprehensión. Es lamentable pues pudo habernos dado oportunidad de acudir en libertad para desmentir cualquier imputación. Esa oportunidad ya no existe: El juez ordenó encarcelarnos en una prisión de máxima seguridad”.

Gómez Mont dijo que tiene fe en que la verdad seguirá saliendo a la luz y su inocencia quedará demostrada.

“Aunque tengo mucho temor de que estos abusos continúen, tengo fe en que la verdad seguirá saliendo a la luz y nuestra inocencia quedará demostrada.
Lo repito y lo sostengo: soy inocente y esto es una injusticia. Me quieren callar, pero seguiré levantando la voz con todas mis fuerzas”.

Con información de Foro TV