Foto: Especial
Querétaro, Qro., 17 de mayo de 2026. La primavera regala a Querétaro uno de sus espectáculos naturales más hermosos y efímeros: el florecimiento de sus nopaleras. Entre los meses de marzo y mayo, el paisaje habitual de la entidad se transforma por completo gracias a un estallido de color.
Los brotes nuevos dan paso a una deslumbrante gama de pétalos amarillos, anaranjados, rosados y rojizos, una postal silvestre que adorna los caminos y demuestra la enorme riqueza de la flora local.
Esta hermosa temporada es el inicio de un ciclo lleno de vida y tradición. Tras la caída de estas vistosas flores, la planta se prepara para recibir la época de tunas dulces en el verano y la constante producción de xoconostle.
Sin duda, este brote primaveral es una obra de arte natural que embellece el estado y recuerda la magia oculta en la vegetación queretana.
Marilú Meza / Sociales 3.0











