Querétaro, Qro., 27 de mayo de 2026.- Una de las esculturas urbanas más fotografiadas y emblemáticas del Centro Histórico de Querétaro es, sin duda, la figura conocida popularmente entre locales y visitantes como “La flautista” o “El flautista”, ubicada en el Andador Libertad. A pesar de ser un punto de referencia cotidiano, la pieza resguarda una historia de transformación urbana y un evidente enigma en su estructura actual.
La obra fue realizada por la destacada escultora mexicana Georgina “Gogy” Farías, reconocida a nivel nacional por su impecable manejo del bronce y la anatomía humana. Esta pieza forma parte de una serie de esculturas urbanas dedicadas a músicos que visten los andadores de la zona monumental, entre las que también destacan “El Violoncello” colocada en la esquina de 5 de mayo y Vergara, “El Arpa” y la figura femenina recostada en el Jardín del Arte.
La instalación de este personaje se remonta a la década de los 80, cuando fue comisionada bajo el proyecto de rescate, peatonalización y embellecimiento del primer cuadro de la ciudad. Desde entonces, descansa sobre un pedestal cilíndrico de cantera en la confluencia histórica de los andadores Vergara y Libertad.
El principal distintivo actual de la escultura es que no sostiene ningún objeto entre sus manos. De acuerdo con registros fotográficos compartidos en redes sociales, la pieza poseía originalmente un instrumento musical de bronce bastante robusto, de boquilla ancha y forma cónica. Sin embargo, como se constata en el estado actual de la obra dicho elemento de bronce desapareció hace varios años.
A pesar de esta pérdida material, “La flautista” ha desarrollado una nueva identidad urbana. La posición fija de sus manos elevadas y sus dedos semiflexionados suspendidos frente a la boca simulan que el personaje “toca al viento”, una particularidad que lejos de demeritarla, ha reforzado su mística y atractivo para los paseantes del corazón de la ciudad.
MariLú Meza / Sociales 3.0











