Víctor López es un hombre curioso por naturaleza, siempre en la búsqueda de nuevas experiencias, de la magia de la vida, observando y cuestionando al mundo, además de ser un destacado artista visual, en esta ocasión forma parte de la muestra colectiva «ADN, Tierra Ignota» junto con artistas locales y nacionales que se presentará en la primera temporada de exposiciones del Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro (MACQ). 

«Toda mi familia y toda mi historia viene de un pueblo que se llama San Miguel Albarrados, está en la sierra de Oaxaca a dos horas de la ciudad, a mí ya no me tocó nacer ahí pero de ahí vengo, de ahí vienen mis raíces y de ahí es mi historia», dijo.

Llegó a Querétaro cuando tenía 18 años de edad, lleno de sueños, ilusiones y metas por cumplir, dispuesto a conocer cosas nuevas, «era una necesidad de salir, de conocer, de ver, no había tenido esa oportunidad de salir de mi estado, por azares del destino llegué a Querétaro, claro con el objeto de estudiar, y ya no me fui, trece años después aquí sigo», afirmó entre muecas.

Durante este tiempo Víctor ha encontrado una bonita manera de vivir entre el centro y el sur del país, va y viene con regularidad de su ciudad natal, «voy y vengo, creo que es bien interesante la doble lectura que ha pesar de que estamos en le mismo país de pronto también encuentras lenguajes, planteamientos, diálogos en el caso de la cultura, y es bien interesante esa dualidad, y esta combinación que se genera dentro de mi persona, hace que re plantee mi oficio, mis raíces, mi existencia y mi todo, como lo verán en la exposición», comentó.

Sus primeros trabajos están conformados por piezas pictóricas, sin embargo, al pasar el tiempo ha ido incursionando en otro tipo de técnicas, ampliando su visión artística, «mis piezas en un inicio fueron pictóricas, después el mismo trabajo te va llevando, te va cuestionando y guiando, y no te vas respondiendo te vas cuestionando más cosas dentro de tu proceso, de pronto yo no sabía quién era y hacia dónde iba». 

Después de un tiempo tuvo la necesidad de saber quién es, a dónde va y de dónde viene, y es que estando lejos de tus raíces de tu hogar, de la gente que amas y te ama, comienza la nostalgia, «cuando me encontré con todo tipo de cuestionamientos sobre mi existencia, fue cuando mi obra cambió por completo, y que es algo que estuvo todo el tiempo ahí, pero por cosas que pasan luego no lo observas o no es tan evidente, por eso estuve en la búsqueda por eso llegue a Querétaro, por querer encontrarme a mí».

«En esta exposición van a poder encontrar todo, todo de mí, mis raíces, el leguaje, la cultura, los colores, el tiempo los sonido y el aroma, melancolía, los pasos y la huella y rostros que han dejado nuestros ancestros», expresó el artista.

La obra se inaugurará este 29 de enero a las 20:00 horas y permanecerá hasta el 26 de abril, en el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro (MACQ), ubicado en Manuel Acuña esq. Reforma S/N, Barrio de la Cruz, Centro Histórico.

Zaira Montoya/Sociales 3.0