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Querétaro, Qro., 3 de mayo de 2026. Cada 3 de mayo, el sonido de la maquinaria y las palas se detiene para dar paso a una de las celebraciones más arraigadas en el país, el Día del Albañil. Esta festividad, que coincide con la conmemoración religiosa de la Santa Cruz, rinde homenaje a los trabajadores de la construcción, cuyo esfuerzo físico y destreza técnica son el motor del crecimiento urbano.
La tradición dicta que los trabajadores coloquen una cruz de madera, decorada con flores y listones de colores, en la parte más alta de las edificaciones en proceso. Este rito simboliza una petición de protección para la obra y para quienes laboran en ella, con la esperanza de evitar accidentes y asegurar la conclusión exitosa del proyecto.
Más allá de lo espiritual, la jornada se caracteriza por la convivencia. En los sitios de trabajo, es habitual que se realicen comidas ofrecidas por los encargados de obra, donde el gremio comparte un momento de descanso y reconocimiento. Esta fecha permite visibilizar la importancia de un oficio que, ladrillo a ladrillo, edifica el patrimonio de la sociedad.
Marilú Meza / Sociales 3.0











