¿Qué tiene que ver la botella en el sabor de un vino?

0
1247

Querétaro, Qro., 6 de febrero de 2021.- Hay vinos rosados, tintos y blancos con destellos de frutas, flores y madera compartiendo sabores inigualables y adecuados para tu paladar, ¿pero alguna vez te has preguntado en qué influye la anatomía de la botella con el sabor que resguarda? Pues hoy te vamos a llevar a descubrir todos estos elementos y a identificar la estructura de una botella de vino de mesa.

Es verdad que casi todos sabemos reconocer una botella de vino por características como el tamaño, color, forma alargada y el inconfundible tapón de corcho, sin embargo existe una peculiaridad que nos confirma estar frente a una botella de vino y es el  fondo curveado que también se le conoce como culo de la botella, picada ó pie.

El vino existe desde la prehistoria pero fue hasta el siglo XVII que crearon la botella de vidrio para guardar la bebida fermentada que en ese tiempo era destinada solamente para clase alta y grandes celebraciones. Antes de la aparición del vidrio el vino se tenía que tomar durante la celebración, ya que de otra manera se oxidaba rápidamente, por lo tanto la botella fue un gran avance en dicho tema, ya que permitió que el concentrado de frutas durara más tiempo mejorando también su sabor.

Las primeras botellas las fabricaron con la técnica artesanal de vidrio soplado, sin duda todas era de color verde (de ahí nace referirse al color verde botella) debido a las impuresas del material que no podían separase.

Se dice que originalmente la verdadera razón por la que se crearon las botellas con el “culo hundido”, es porque al fabricarse de manera artesanal cuando cerraban el hoyo de bajo, quedaban con un abultamiento que en ocasiones dejaba las superficies rayas o con abolladuras, además de que se tambaleaba y muchas ocasiones perdían el líquido.

Como solución a ello comenzaron a diseñar las botellas con el fondo convexo y esta forma se ha quedado para acompañarlas, identificarlas e incluso formar parte de su estructura; a pesar de que hace algunos años H. Ricketts & co Glass Works Bristol, patentara la manera de fabricar las botellas sin tener que enfrentar este problema.

Cuando las botellas se soplaban a mano era casi imposible que se produjeran variaciones en el tamaño, contrario a lo que logró la llegada de fabricación en serie posibilitando la reproducción exacta de las distintas capacidades. Fue hasta 1970 cuando la Unión Europea, comenzó a obligar a sus estados miembros a aplicar esta norma, y poco después toda la comunidad vitivinicole del mundo se fue sumando gracias a la influencia de los países Europeos.

Sin embargo esta forma peculiar de la botella cumple con varias funciones importantes para el deleite de esta bebida como distribuir la presión dentro del envase, así como las precipitaciones que se forman tras el envejecimiento del vino que se depositan en los bordes del fondo no enturbien al vino, también al tener un fondo hundido las botellas se vuelven más resistentes a golpes o caídas, y también gracias a dicha estructura la botella puede ser girada fácilmente mientras pasa por el proceso de maduración.

Pero también es real que podemos saber mucho de un vino sólo con mirar la botella, el tamaño, la forma, el color y la etiqueta son muchos aspectos que te pueden hablar sobre su contenido. Destacando que los vinos que se encuentran en botellas más grandes, dicho por expertos su sabor es mucho más rico y fresco.

Las partes de una botella de vino son:

* Cabeza: es la parte superior de la botella, misma que es más gruesa que el resto del envase, ya que evita romperse a la hora de sacar el corcho.

*Cuello: se encuentra entre la cabeza y el hombro de la botella, es el principal conducto por donde sale el vino.

*Hombro: existen distintos hombros de botella como el estilo Rhin, Bordelesa y Borgoña. La principal función del hombro es recoger los sedimentos cuando se escancia el vino.

*Cuerpo: es la principal superficie donde se almacena el vino, y se encuentra justo debajo del hombro.

*Pie: Es la concavidad que le da estabilidad, fuerza y estructura a la botella, además de que facilita su manipulación para servir el vino, además de que en caso de que el vino tenga sedimentos, estos se quedan al final de la botella.

Zaira Montoya/Sociales 3.0