Querétaro, Qro,.  18 de abril de 2022.- La colombiana Karol G sacudió este domingo la tarima principal del festival de Coachella con una presentación en la que se lanzó a cantar al empoderamiento femenino y a la sangre latina.

Miles de personas se congregaron para esperar a la reguetonera en torno a la mayor tarima del festival, que regresó este año al desierto de California después de tres años de pausa por la pandemia.

La emotiva introducción reproducida en las gigantescas y nítidas pantallas de video reflejaban el viaje de Carolina Giraldo Navarro, nacida en 1991 desde su natal Medellín hasta convertirse en la intérprete de «Bichota», una referencia internacional de la música latina.

«Ella es diversión pura, ¡la amo!», gritó Carolina Sánchez, una mexicana de 23 años que en primera fila aguardaba por la cantante, que apareció con un body en el mismo azul turquesa que su característico cabello.

Sánchez al igual que otras personas en la primera fila, ganaron pelucas azul turquesa antes de que comenzara el espectáculo.

«A lo que vinimos, familia, a pasarla brutal», gritó Karol G al aparecer junto a su cuerpo de bailarines, siguiendo una coreografía desafiante, en la que no faltaron los besos, el perreo y mucho movimiento de caderas.

«Traigo sorpresas», reveló la artista, que en la primera mitad de su set puso a todo el mundo a bailar al cantar dos temas junto a DJ Tiësto.

Luego, trago en la mano, la colombiana trajo a Becky G al escenario para cantar juntas «Mamiii». «Si no me busca es porque no hace falta», enunció la cantante antes de llamar a la oriunda de California.

Las letras de empoderamiento femenino son marca distintiva de Karol G y eso quedó registrado en su debut en Coachella. Pero la colombiana también utilizó su espacio para ensalzar a la herencia hispanoamericana y su peso en la música.

«Soy de Colombia, y estoy muy orgullosa de representar a mi país y a las latinas», puntualizó.

A medida que el sol se ponía en el día más caliente del primer fin de semana del festival, luego de un medley que mostraba clips de «La Bamba», «Oye Cómo Va» y «La Conga», la cantante fue atrás del escenario para cambiarse de ropa y volver vistiendo un conjunto amarillo, azul y rojo.

Allí, la artista inició un emotivo tributo a la música latina que arrancó con «Como la flor», el éxito que catapultó a Selena en los años 90 como una estrella global en una era diferente de la industria musical.

Una tras otro, la cantante entonó «María», de Ricky Martin; «La Macarena», de Los del Río; «La Vida es un Carnaval», de Celia Cruz; «Gasolina», de Daddy Yankee; «Hips Don’t Lie», de Shakira; «Despacito», de Luis Fonsi y Daddy Yankee, y «Mi Gente», de J Balvin.

Arrancó aplausos, sonrisas y emociones con el sentido homenaje que antecedió a su última canción: con los acordes de su éxito internacional «Tusa», Karol G se despidió ovacionada por la multitud.

La celebración latina en Coachella refleja el crecimiento de la música en español en Estados Unidos. Veinte artistas latinoamericanos o de origen latino participaron este año en el festival, tres más que en 2019, cuando la batuta la llevaron Bad Bunny y J Balvin.

Con información de Reforma.